Desantropomorfización, 2017


Fotografía digital, impresión cromogénica.
Medidas: 110 cm x 165 cm c/u.

La fotografía como método de investigación que se sitúan entre la reflexión y la percepción, permite al espectador ser partícipe de un espacio-tiempo ausente, involucrando meticulosamente lo abstracto y lo desconocido como un movimiento eterno que es capaz hacer visible la pluralidad de mundos posibles. De esta forma, la experiencia visual crea un ritmo donde resuena la inexactitud, lo enigmático, el accidente e, incluso, el frío el azar. La fotografía crea realidad sobre la realidad, no se agota en cada lectura o interpretación, sino que explota, como un misterio sin solución, donde las formas, el color y la luz puedan ser los elementos subjetivos y, a la vez, objetivos, que invitan al espectador a involucrarse en un estado mental despojado de toda supuesta verdad.

Entonces, ¿se pordrá indagar la relación que construimos entre lo concreto y lo abstracto, como lenguaje para la reinterpretación de una realidad totalmente particular que depende de los procesos mentales y físicos que involucran al espectador con la imagen?.